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jueves, 9 de abril de 2026

El caserío Pardiogotxi y la ericera localizada durante un paseo matinal por el desamparado y abandonado paraje singular de Kuskumendi-Goikomendi

 Caserío Pardiogotxi

La ericera sepultada por la maleza y el arbolado caído y, más adelante, el panel que informa de la función y aprovechamiento que tuvo el fruto del castaño

 

El caserío Pardiogotxi y la ericera localizada durante un paseo matinal por el desamparado y abandonado paraje singular de Kuskumendi-Goikomendi

Hoy (05/04/2026) nos hemos acercado a saludar a nuestro entrañable amigo, el Montañero de Babio, que habita en la cima homónima y ya de paso hemos celebrado la fiesta patria de los Vascongados que suelen celebrarla los domingos de Pascua o de Resurrección, según siguen los cánones que manda la Santa Madre Iglesia, pero nosotros lo hemos hecho con la bandera nacional, es decir, la pomelada o del carbunclo pomelado. Hoy hemos elevado al cielo de Babio la variante de la misma, la del escudo extendido a lo largo del fondo rojo de toda ella.

En la cima ha habido bastante afluencia de gente, aunque la misma ha afluido a cuenta gotas: unos venían solos, otros acompañados, otros en familia, otros en grupo y con prismáticos para ver volar los pájaros (venían con guía en evento organizado por la Oficina de Turismo de Orduña) y algún que otro en bicicleta.

lunes, 25 de octubre de 2021

Pardio se viste de gala

 

  

Comienzan a llegar los primeros invitados al enlace nupcial a celebrar en las inmediaciones del caserío

 

 

Pardio se viste de gala

El barrio Pardio de Amurrio, más en concreto, el caserío Pardio de Arriba o Pardio Gotxi o Gutia (en contraposición al otro caserío Pardio de Abajo, Pardio Betxi que, hace unos pocos años fue borrado totalmente con la desaparición de los últimos restos de las paredes que quedaban en pie) se ha vestido de gala en este día (02/10/2021) con la celebración en el mismo, en sus inmediaciones, del enlace matrimonial (o como se diga hoy en día) de Eider y Aritz. Pero se ha vestido de gala, además de lo anterior, porque va a volver a vivir, a revivir, a ser habitado, después de más de 50 años de estar vacío y en peligro potencial de derrumbe por los años transcurridos.