Zubibarri o puente nuevo, en el nomenclátor euskaldun
Tras el tiempo desapacible de días atrás, con nevada la víspera a esta salida, el río Vadillo baja bravío
Tras la sierra Brava de Badaia, les llegó el turno a las sierras de Gillarte y Arkamo
Para completar la trilogía, apropiándonos de este término del arte literario muy en boga en la publicación de libros novelescos, este día (04-12-2020), la visita montañera se debió a las sierras de Gibillo, Gillarte y Arkamo (esta última con entonación esdrújula), pero no al global de las mismas, que ya se barruntaban desde la atalaya y balcón que representa la sierra Brava de Badaia a cuyo horizonte resaltaban con luz propia. Principalmente, nuestro deambular montañero se escenificó, en gran parte, por el espacio de las dos últimas.
Así pues, recorriendo primero por carretera todo el Valle de Koartango, al que entramos por Izarra en Urkabustaitz, nos acercamos a los pueblos más alejados, donde la carretera termina o muere sin remedio, para dar comienzo a nuestra exploración montañera de este día.













