miércoles, 31 de diciembre de 2014

Subida a Herniozabal (también a Hernio) primero y, después… sagardotegira



 
El MdB, el de carne y hueso, retratado junto a la cruz metálica en la cima de Herniozabal. Por cierto, en la cruz aparece escrito: Erniozabal 1.059 m.


Vista de una de las salas de Sarasola sagardotegia 
 

Subida a Herniozabal (también a Hernio) primero y, después… sagardotegira
Este es el monte para el que hemos escogido el día de hoy (15-03-2014) con la intención de hollar su cima. El día de hoy también es el escogido para satisfacer nuestros estómagos con una jamada en una de las sagardotegiak o sidrerías conocidas de la zona.
 
Se divisa entre la niebla la borda o txabola en Lizarbakarra

El autobús, luego de atravesar algunas calles de la villa de Tolosa, emprendió la subida por estrecha carretera local hacia el pueblo de Hernialde (306 msnm) cuyo significado en euskara es “al lado o junto al (monte) Hernio”. Este pueblo será el punto de salida (9:50) de nuestra ascensión a la cima del Herniozabal, a la que se accede después de dejar atrás una txabola o borda de pastores (11:10) toda ella de piedra en el collado de Lizarbakarra (830 msnm).
(Hace unos meses, concretamente el pasado 7 de octubre, este pueblo ha sido noticia principal por el socavón producido en su jurisdicción durante las obras de construcción del túnel de Anoeta que lleva a cabo el Gobierno Vasco-Eusko Jaurlaritza con su proyecto de las costosísimas obras del Tren de Alta Velocidad (TAV). Tren y trazado ferroviario de alta velocidad ¿o se quedará en velocidad alta? que, además del costo medio ambiental que ocasiona, no lleva a ninguna parte. AHT Gelditu!)
 
La bordeamos para enfilar la subida a la ladera que conduce, más arriba, a la cima de Herniozabal.


¡Menuda subida! o ¡La subida se las trae! 



Llegados a esta cima de Herniozabal (1.010 msnm) –también conocida como Atameagako gaina– (11:30), y tras las consabidas fotos de rigor, se acometió el ansiado placer de contentar a nuestros vacíos estómagos. Después de lo cual, el grueso de la expedición montañera tomó la dirección del pueblo de Alkiza (¿o tal vez Alkitza?), donde esperaba el autobús.
 


Ya queda menos.




Lxs primerxs mendizales toman posesión de la meta alcanzada
 

Por contra, del mismo se descolgaron unos doce compañeros montañeros varones que se dirigieron y dirigimos nuestros pasos en la dirección del monte Hernio y desde allí descenderlo por otra ladera que nos llevará a la zona recreativa o de esparcimiento del collado de Zelatun en jurisdicción perteneciente al pueblo de Errezil donde se asientan unas bordas convertidas en taberna-merenderos.
 


Buzón supersónico en la cima de Ubeltz (1.016 msnm)



Llegada al refugio y a la cruz antirreúma del monte Hernio


Desde este lugar de las bordas de Zelatun, inicia la mayoría de la gente, sobre todo los domingueros, la ascensión al Hernio. Cima emblemática de 1.075 msnm a la que hemos llegado (12:40) desde Herniozabal luego de pasar bajo una pequeña torre palomera y seguir en suave llaneo que va descendiendo imperceptiblemente por el cordal que une ambas cimas, cruzando entre medias las cimas de los montes Ubeltz (1.016 msnm) y Aizpel (1.068 msnm). Y poco antes de hollar dicha cumbre, hemos tenido que llegar al punto donde se encuentra el refugio y la gran cruz de piedra con aros de hierro en sus brazos que, según dice la tradición, el pasarlos por el cuerpo producen el milagro de sanar o prevenir el reúma.
Desde aquí, comienza un pequeño repecho de subida por camino de piedras sueltas hasta coronar la cima del monte Hernio, toda ella sembrada de cruces que recuerdan a montañeros fallecidos y también a personas que han hecho alguna promesa. Entre todas ellas despunta una gran cruz de cemento que señala la cima.
(Por cierto, en una información publicada no hace mucho, se dice que hay intención oficial de retirarlas todas, por la degradación medio ambiental que le dan al entorno. Así el informativo Teleberri de la televisión pública vasca del 13-10-14 informaba que “se van a retirar cerca de 30 cruces de la cima de Hernio tras llegarse al acuerdo de los ocho ayuntamientos que la circundan –para finalizar diciendo–, aunque algunas familias ya han empezado a retirar las suyas”).
 

Cruz con aros que pasándolos por el cuerpo previenen del reúma.


Ya casi estamos arriba del todo. Queda pocooo...

 

La gran cruz todo lo preside.

  De nuevo el MdB. Esta vez en la cima de Hernio (1.075 msnm) acompañado (y rodeado) de silentes cruces 



El descenso se hace por camino de piedra rocosa, y sinuoso en muchos tramos del mismo, hasta desembocar en el paraje espacioso del collado de Zelatun (840 msnm) de solaz descanso.
 


Zelatungo lepoa o collado de Zelatun (841 msnm).



El disco informativo y la borda que es taberna y merendero, a la vez

Alcanzado este espacio natural (13:10) conformado por llana orografía, adornado (como hemos dicho líneas más arriba) de bordas convertidas en tabernas, se toma la dirección del pueblo de Alkiza por camino que discurre por el PR GI-78 y se adentra por bosque y prados despejados. Uno de estos espacios despejados es el collado de Hirumugarrieta (770 msnm) donde es conocido algún que otro dolmen y túmulo prehistóricos. Al igual que aparecerán poco antes de divisar el pueblo de Alkiza (325 msnm), a donde se llega a las 14:30. Se atraviesa el mismo para tomar el bus que llevará a los mendizales a degustar un sabroso menú sidrero en Sarasola Sagardotegia en el término municipal de Asteasu (no confundir con otra sidrería del mismo nombre de la localidad de Astigarraga). Este pueblo, entre otras cosas, es conocido por ser la localidad natal de Joxe o Joseba Irazu Garmendia, luego Bernardo Atxaga, célebre escritor en lengua vasca, ganador de varios premios y autor de libros como Obabakoak, entre otros.
 

 Camino de Alkiza.


Túmulo a pocos metros de dicho pueblo 


Alkiza a la vista (perdón por la calidad). Bonita e identitaria señal. Casa Consistorial con las banderas de los naturales, habitantes del pueblo
Llegamos a eso de las 15:00 y los dientes comienzan a brillar ante el manjar típico de estos establecimientos. Como anécdota a destacar, habría que hacer referencia al cuadro colgado en una de las paredes que refiere que el harrijasotzaile Aimar Irigoien se proclamó campeón de Euskadi de levantamiento de piedra –o, para ser fiel al cuadro, “de grandes piedras”– en el pueblo de Amurrio, el 28-10-2007. ¡Qué casualidad! y además el día de la fiesta de los santos Simón y Judas que se celebra en el perdido y deshabitado barrio de Aldama de dicho pueblo. (Ver a continuación la foto, con la dedicatoria “a sus amigos de Sarasola”, y el enlace El barrio Aldama de Amurrio y la devoción a los Santos Simón y Judas).
 


Aimar Irigoien. Txapeldun 2007 en Amurrio.



Alguno no tenía suficiente con el suelo y se subía a la silla.
 



El que quiso, o el que no tenía ya control sobre sí, se pasó en el beber de la apetitosa sidra. No tanto, lxs montañerxs deportistas de esta salida montañera como entre la juventud de la comarca que aprovecha los fines de semana para celebrar sus fiestas o agasajar a sus amistades con el ritual de asistir a una sagardotegia. Todo un acto ceremonioso al que hay que acudir, al menos, una vez en la vida. Merezi du!
A las 18:30, el autobús nos trae de vuelta a Laudio (20:10) y Amurrio (20:30) con la satisfacción de haber disfrutado de un día intenso. De los de ¡aupa! que diría aquél y que decimos en este País… Euskal Herria… Nuestro País.
Finalizo con el texto que el club organizador de esta salida montañera Goikogane mendi Taldea de Laudio-Llodio inserta de las misma y que viene impreso en la revista que anualmente publica a modo de índice de las cimas a ascender al cabo del año. Texto de la revista que va acompañado de un pequeño mapa señalando el recorrido de la salida de ese día.
Para terminar en una “sagardotegia” iniciamos la marcha desde la antigua capital de Gipuzkoa, la villa de Tolosa, nudo de unión con Navarra. Y andaremos por el cordal de (H)Ernio, en el centro de la “Vardulia nuncuant superata” donde las leyendas colocan las batallas contra los invasores romanos. Montañas y bosques, hoy de pinos y alerces, antes de robles, castaños, hayas… que son cantera de grandes deportistas: los Arria, Uzkudun, Irigoien.




Sentido recuerdo en las proximidades de la cumbre de Herniozabal



La cumbre de Hernio sembrada de cruces, motivos religiosos, identitarios y recuerdos



 Apuntando alto se empieza: 
Las chicas al poder, aunque en esta fotografía sólo sea en la cumbre de Herniozabal

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