En la cima de Babio con el elenco de montañerxs de V-G y la montañera de Galdakao
Babio, trinchera, Burubio y calçots
Llevando en la mañana de hoy (11/02/2023) a unas y unos compañeros de trabajo y, a la vez, amigos de Vitoria-Gasteiz a visitar la trinchera de Babio, la imagen ha sido un tanto desoladora.
Ver todo el entorno de la misma maltratado por la tala de árboles y el consiguiente destrozo del terreno. Incluso los árboles pintados con flecha verde que indicaban la localización, también talados, excepto alguno. (Ver al respecto de esto la Nota 01/01/2023 que aparece al final del enlace Mis 50 cumpleaños en la intimidad).
No sabemos si algún tramo del trazado de la trinchera haya podido sufrir algún desperfecto o deterioro con el talado de los árboles del bosque donde la misma se encuentra. El camino, paralelo que discurre a pocos metros de la misma, alterado estaba también por la excavadora.
El acceso a la trinchera, junto al camino, con el árbol y la flecha verde direccional
Cerca de toparnos con la trinchera, otro árbol señalado con la flecha verde direccional (fotos del 19/02/23)
El talado se ha realizado estos días, pues siguiendo camino abajo, en dirección a Belandia, vimos a los operarios en un momento de descanso, junto a la máquina.
Se dice que terminadas la labores de talado o/y entresaca de los árboles, el camino y resto de zona afectada debe volver a su estado original de antes de la tala. A ver si esto se cumple o la empresa adjudicataria de la tala, prefiere perder antes la fianza depositada que adecentar el terreno y el o los caminos afectados.
Junto a la zona central de la trinchera que, de abajo a arriba, serpentea el terreno boscoso
Ahora –“no hay mal que por bien no venga”, que dice el dicho– se podría aprovechar la situación para preparar el sitio del entorno de la trinchera y la misma para asentarla o/y arreglarla en los tramos que fueran necesarios y darla a conocer como una parte de la historia reciente. Lleva levantada 87 años y se conserva en bastante buen estado. Su conservación serviría de estudio y conocimiento de una parte de nuestra historia que siempre se debe recordar para nunca olvidar y menos reeditar.
Aunque dicha trinchera no corrió ninguna suerte de actividad bélica pues la idea de que las tropas golpistas de Franco atacasen la línea defensiva diseñada por el Gobierno Vasco bajando desde la sierra de Sálbada en manos de los facinerosos no fue tal, ya que los mismos atacaron por el frente del monte San Pedro o Askuren y Atxibiarte y avanzaron por la carretera del curso del río Altube en dirección a Bilbao.
En una entrevista que le realizaron, el belandiarra Ángel Durana Etxaurren cuenta que anduvo acarreando piedras con el carro de bueyes durante varias jornadas para después canteros experimentados ir yendo perfilando los contornos de la trinchera.
Macizo de Gorbeia con su cima cubierta con la abundante nieve caída a mediados del mes de enero pasado
En la cercanía, en primer término, una secuencia del pueblo de Amurrio
El recorrido realizado en este día fue sencillo y se correspondía con el anticipo o aperitivo de lo que más tarde nos esperaba en “Abiaga Jatetxea” de Amurrio, renombrado restaurante que quedó subcampeón en una de las ediciones en el concurso “Juego de Cartas” de la televisión autonómica vascongada ETB.
En la cima de Babio con el fondo espectacular y aún nevado de la sierra de Sálbada
In itinere, faltando pocos metros para pisar la cima de Burubio, se extiende la vista del maravilloso panorama de la sierra de Sálbada con Bidárbide-Iturrigorri-Ungino-Eskutxi. (A la izda. -fuera de la foto- Txarlazo con el monumento a la virgen de La Antigua y Txolope)
La excusa de la salida montañera no era otra que degustar de una calçotada con la deglución de los famosos calçots catalanes que dicho restaurante oferta en los meses de enero y febrero de cada año.
Cima del
monte Burubio, también conocido como Santa Cruz de Burubio, por ocupar la zona en el pasado una ermita jurisdiccional. El buzón "M L" son
las iniciales de Mendiko Lagunak (nombre del club de montaña de Amurrio). Y la de la foto
es la galdakoztarra que formó parte del grupo montañero
El recorrido montañero ha tenido como hitos principales y, a modo de una circular, los siguientes:
Desde el pueblo de Etxegoien (305 m), subida a la cima de Babio por el camino del depósito de aguas del pueblo con fuente de agua para repostar, adosada en el mismo;
luego, estando en el claro, ausente de arbolado, se coge a la derecha Senda de Gotxi que discurre paralela a la Senda de los Contrabandistas (izda.), pero por cota superior;
que da acceso (ambas sendas) a la falda y posterior cima de Babio (582 m) donde siempre nos espera el montañero de su nombre que se hace querer, no habiendo nadie que no quiera fotografiarse con y junto a él. Precisamente, el pasado año, el 09-04-2022, el MdB cumplió 50 años de estar estoicamente ahí. Para saber más ir al enlace Mis 50 cumpleaños en la intimidad);
Cartel del menú de la XI Calçotada 2023
Carta-presentación del mismo dispuesta en la mesa circular del comedor del caserío restaurante
posterior descenso por el camino que, desde la cima, nos lleva al pueblo de Izoria para en la bifurcación o encrucijada (hoy maltratada por la excavadora taladora) nos salimos de ella y, a 20 metros, contemplamos una parte del lienzo de la pared de piedra de la trinchera, construida, como ha quedado dicho, con el acarreo de las piedras por Ángel Durana en el carro de bueyes en los inicios de la contienda bélica del 36 y el posterior trabajo de los expertos canteros;
seguidamente, siguiendo el camino contrario a Izoria, nos dirigimos al pueblo de Mendeika (440 m);
Relajados, minutos antes de degustar del delicatessen calçot en Abiaga Jatetxea de Amurrio
pasándolo, visitamos el potro de herrar dentro de una edificación cabañil y enfilamos la subida a la cima de Burubio (533 m);
de la que descendemos por sendero casi desconocido y poco transitado, habilitado para mountain bike, que no es aconsejable con mal tiempo o terreno húmedo por tener tramos resbaladizos un tanto peligrosos, de lo que damos fe de ello (la opción habitual es volver por donde se sube a dicho monte y a la altura del edificio del potro, desviarse a la derecha para descender y llegar a la ermita y pueblo de Etxegoien);
que va a desembocar en la parte de atrás del blanco edificio, sede del gobierno o Junta Administrativa del pueblo de Etxegoien;
así, evitado o sorteado con más o menos fortuna este último tramo, llegaremos finalmente a Etxegoien, inicio y final de la circular de hoy.
La redonda mesa preparada con los entrantes y el plato estrella de la degustación y habilidad para quitar la gabardina a los calçots
Tiempo: 3 horas, con el día soleado y el cielo azul de compañía, a parte de la humana que se distrajo con las vistas y conversaciones varias que el recorrido dio a lugar.
Distancia: Unos 11 km. No los hemos contado. Igual gente más experta sepa decírnoslo.
Alguno ha encontrado el tranquillo o tiene habilidad para comer el calçot con estilo. Y ¡el que tiene estilo -hay que reconocerlo- tiene estilo!
La calçotada que vino después de la marcha montañera estaba para chuparse los dedos y en esta nueva edición, además, los calçots salieron de rechupete. ¡Vamos! de buena cosecha como el buen vino en su mejor temporada.
Hasta la siguiente que será D. m., el próximo año y gracias, finalmente, a los fotógrafos, autores de las fotos.
Con el ajetreo y disfrute del día --monte y degustación de calçots--, se nos olvidó perpetuar la foto del grupo frente al restaurante. Que sirva esta de febrero de 2020 para llenar el hueco. Además, se corresponde con la última Calçotada, celebrada antes de la pandemia
NOTA 24/02/2024
En esta ocasión, antes de participar en lo que está siendo la tradicional comida de los calçots, estiramos un poco las piernas por los montes que arropan al pueblo de Amurrio.
Kuskumendi (594 m)
El día ha salido lluvioso por lo que retrasamos la salida montañera prevista a las 10:00 a las 11:00, con la suerte que desde esta hora ya no nos llovió y el recorrido por los montes fue agradable.
Goikomendi (598 m)
Tan sólo a partir del barrio Aldama cuando íbamos ya de vuelta, nos pilló la lluvia ausente en las horas anteriores por lo que el paso por el barrio Pardio y las cimas de Kuskumendi y Goikomendi transcurrió sin incidentes meteorológicos reseñables.
Como se ve en las imágenes, hoy era de esos días de invierno con la nieve caída días atrás, sobre todo en las alturas como, por ejemplo, en la sierra de Sálbada y con menos intensidad en las cimas que visitamos.
Por lo demás, todo fue a pedir de boca, sin mayores incidentes.

NOTA 22/02/2025
Hoy hemos cumplido con una nueva edición del día de los calçots, pero primeramente hemos realizado un ligero, pero exigente recorrido por los montes aledaños de Amurrio.
Aunque desde
primera hora de la mañana hizo acto de presencia la niebla, para las 10:00,
hora de la salida, la misma se fue disipando haciendo su aparición el sol que
no nos abandonó en toda la mañana.
Desde Abiaga Jatetxea se anduvo hasta el barrio San Roque de Artza para, cruzando por arriba de la fábrica Tubos Reunidos, alcanzar la cima de Inordui (605 m) –aunque primero fue Kurtsioste– recorriendo seguidamente los entornos que delimitan la zona, con la visita al cercano yacimiento romano de Elexazar.
En el Camino de Santa Marina de Olarri, la mañana nos muestra esta maravilla de la naturaleza. Juego de luces con la niebla y el sol que despunta y el acompañamiento del arbolado que lo oculta
En la cima del monte Inordui (605 m), después de coronar el anterior que carece de buzón
Desde Abiaga Jatetxea se anduvo hasta el barrio San Roque de Artza para, cruzando por arriba de la fábrica Tubos Reunidos, alcanzar la cima de Inordui (605 m) –aunque primero fue Kurtsioste– recorriendo seguidamente los entornos que delimitan la zona, con la visita al cercano yacimiento romano de Elexazar.
Para luego, aproximarnos en descenso prolongado al paraje de Izartza donde, hasta hace unos años, se encontraba la casa del guardabosque que, después de un tiempo de haber sufrido un incendio, con sus piedras la han transformado en una especie de albergue de una planta como centro enfocado a conocer y estudiar el medio natural pero que, después de todo, languidece sin tener una función y actividad clara.
Hemos seguido andando para llegar al paraje de la ermita de San Roque de Artza y seguidamente, tras una paradita para repostar en el bar-restaurante Ruperto, concluir en Abiaga Jatetxea donde hemos dado cuenta de una comida típica catalana, Calçotada.
Todos sonrientes, en el momento de entrar en el restaurante
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